Sus hermanos lo habían vendido como esclavo, y termino sirviendo en la casa de un tal Potifar, un egipcio reconocido en la sociedad, funcionario y capitán de la guardia de faraón.
Y José era un muchacho joven, e íntegro, todo lo que hacía lo hacía bien ¡Y Dios estaba con José y las cosas le salían muy bien!
Pero ¿Te pusiste a pensar las cosas que podían estar pasando por la cabeza de José?
Dios lo había llamado a gobernar, a señorear sobre otros.
¿Y? Y ahora estaba sirviendo como esclavo. El esclavo de un egipcio. En otro pueblo, en otra nación.
No era lo que Dios le había prometido.
¿Qué hubieses hecho en su lugar?
Y peor lo que ocurrió después...
Le tendieron una trampa y -injustamente- lo encerraron en la cárcel.
¿Sabés qué hizo en la cárcel? Mirá lo que dice La Biblia:
"Pero aun en la cárcel el Señor estaba con él y no dejó de mostrarle su amor. Hizo que se ganara la confianza del guardia de la cárcel, el cual puso a José a cargo de todo. El Señor estaba con José y hacía prosperar todo lo que él hacía."¿Cuál es el punto?
Génesis 39:21-23
Que hagas lo que hagas, hacelo de la mejor manera.
Aunque no sea lo que Dios te prometió (todavía)...
Aunque hayan sido injustos con vos...
Aunque no sea lo ideal...
Podés reinar aún estando preso. Lo que hagas, hacelo como Dios quisiera que lo hagas.
