miércoles, 23 de enero de 2013

El intérprete solicitado

¿Te acordás de Abraham? Bueno, en una parte de La Biblia Dios dijo algo así como "¿Le ocultaría a mi amigo Abraham lo que estoy por hacer?" 
¡Qué tremendo! ¿Te imaginás el cuadro? En otras palabras, muchas veces Dios no hace las cosas sin antes darlas a conocer a sus hijos... Si, eso mismo digo, que Dios hay cosas que no las oculta a sus hijos antes de hacerlas.

Ahora, ¿Qué pasa cuando Dios intenta darlas a conocer pero no alcanzamos a entenderlo?
Eso le pasó a José.
José era una persona a la que muchos le consultaban... Mientras él estuvo preso dos personas tuvieron unos sueños raros, que no podían entenderlos ni explicarlos, pero que sabían que un significado tenían que tener.
A que no sabes quién los descifró... ¡Exacto! José.

Y eso lo hizo conocido.
¿A que no sabés quién tuvo un sueño que no pudo interpretar? El mismísimo faraón; el rey de todo Egipto.
Dice Génesis 41:28 que José le dijo a faraón ..."Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a faraón."...
Pero ni faraón ni nadie podía entender lo que había soñado. Hasta que entra en acción José, y él es quien le revela a faraón -porque Dios se lo reveló a él primero- lo que faraón había soñado.



¿Sabés por qué José lograba interpretar cada uno de esos sueños? Porque él era un hombre lleno del Espíritu de Dios (Génesis 41:38).

También vos estás lleno del Espíritu de Dios, y Dios mismo quiere revelarte lo que está por venir.
Hay secretos en el cielo que esperan por alguien que sea capaz de recibirlos.
Tú lleno del Espíritu de Dios eres quien debe recibir esa revelación.

Y otros vendrán a buscarte...