El pueblo de Israel estaba cautivo como esclavo en Israel, bajo un gobierno tirano como el de faraón.
Dios le dijo a Moisés que lo enviaría a Egipto para sacar a su pueblo de allí, y llevarlos a una tierra donde abundaría la leche y la miel, y que los ancianos de Israel le harían caso. Incluso le explicó que al presentarse ante el rey de Egipto él no los dejaría ir, a no ser por la fuerza; y que ahí Dios manifestaría Su poder por medio de todas las maravillas que realizaría entre ellos, y así finalmente el faraón los dejaría ir.
Pero a sus palabras, Moisés se excusó.
En primer lugar, cuestionó sobre su identidad preguntándole a Dios que quién era él para presentarse ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas.
Como si fuera poco, después cuestionó la identidad de Dios; diciéndole que suponiendo que si se presentara ante los israelitas y les dijera que el Dios de sus antepasados lo había enviado, qué les respondería si le preguntaban cómo se llamaba.
¡¡No sólo cuestionó los planes de Dios, sino que cuestionó a Dios mismo!!
¿Te resulta familiar?
¿Sabés qué le respondió Dios?
Éxodo 3:14 dice:
— Yo soy el que soy, y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas:Moisés le preguntaba a Dios '¿Cómo voy a hacer para cumplir lo que me estás mandando a hacer?'
“El YO SOY me ha enviado a ustedes.”
Y Dios le contestaba 'Yo soy, y dirás que El YO SOY te ha enviado.'
Básicamente, Dios le decía:
Moisés, YO SOY.
YO SOY libertador
YO SOY sanador
YO SOY salvador
YO SOY proveedor
YO SOY paz
YO SOY fortaleza
YO SOY luz
YO SOY justicia
YO SOY todopoderoso
YO SOY eterno
Moisés, YO SOY; para lo que necesites: YO SOY.
