Si tuviera que definir a Dios en una sola palabra, una de las que usaría sería complicado.
Sí, creo que Dios es complicado.
Vemos que Dios le hizo a Abraham un pacto perpetuo, osea para siempre. Pero ¿Qué pasa cuando Dios nos promete algo, y nosotros hacemos todo lo contrario? ¿Qué pasa cuando con todo lo que hacemos pareciera que estuviéramos rompiendo ese pacto con Él?
Dios le prometió a Abraham un hijo con Sara, su esposa. Pero Abraham para cumplir a medias el pacto con Dios tuvo un hijo con Agar, su esclava. Podríamos decir tranquilamente que el hijo de Agar (Ismael) fue un error en la vida de Abraham. ¡Ismael no era parte del plan de Dios!
Bueno, eso es lo que pensaríamos nosotros...
Pero La Bilbia dice que Dios volvió a hacer el pacto con Abraham (capaz que Abraham se lo había olvidado, o no le creyó a Dios la primera vez) ¿Y sabés qué? Ismael fue el primero que entró en ese pacto. (Génesis 17:22-26)
¿Y por qué digo que Dios es complicado? Porque Dios estableció un plan para vos. Fuiste elegido por Él aún antes de haber nacido. Fuiste predestinado.
Pero también es verdad que nosotros somos dueños de nuestros propios actos, y tenemos libre albedrío; osea, la libertad de tomar nuestras propias decisiones, sin estar obligados a nada.
Entonces yo me pregunto ¿Predestinación o libre albedrío?
Es que Dios no entra en nuestra mente humana. ¿Sabés por qué? Porque La Biblia dice en Números 23:19 que "Dios no es hombre".
A Dios no hay que entenderlo. A Dios hay que obedecerlo.
Recordalo bien; cuando pienses en lo que Dios te prometió y mires todos los errores que cometiste: Dios es tan perfecto, que Él te predestinó, y aunque tengas libre albedrío podés cumplir Su propósito en vos.
Aún tus errores Él los bendecirá y los transformará en parte de la promesa.
No lo olvides: A Dios no hay que entenderlo. A Dios hay que obedecerlo.
