martes, 8 de enero de 2013

Pequeño es importante

¿Alguna vez leiste la ilustración del frasco y las pelotas de tenis, las bolitas, el arena, y el agua?
Así, esa ilustración cuenta cómo las pequeñas cosas son las que llenan nuestra vida.

Pero ésto no es nada nuevo. ¿Conocés la historia de Abraham?
Dios le prometió a Abraham que haría de él una nación grande, que él iba a ser el padre de las naciones de la tierra, y que de él saldrían muchas familias de la tierra.
¡Qué gran promesa!

¡Dios mismo le prometió a Abraham una gran recompensa! (Génesis 15:2)
Pero Abraham estaba disgustado. Le creía a Dios, pero no lo entendía.
Dios le estaba prometiendo a Abraham un futuro donde él sería padre de multitudes, pero Abraham no podía entender por qué todavía no podía ser padre de un hijo.
Cualquier similitud con la realidad, no es pura coincidencia... Ja!

Es normal que a veces nos sintamos asi.
Pero mira, Abraham estaba preocupado por lo inmediato, cuando Dios le estaba prometiendo un futuro completo.

Cuando sientas que Dios no te responde, cuando creas que no te da lo que buscas, recuerda algo: aunque sea importante, aunque sea lo que te haga feliz, Dios no solo quiere bendecirte, Él quiere recompensarte. No sólo quiere darte lo inmediato, Él está mirando más allá, y lo que tiene para ti es demasiado grande como para que puedas comprenderlo aún.



Aún así, Él también puede suplirte en esas pequeñas cosas...