Es común que Dios haga cosas que nosotros no entendemos.
¡Es fantástico, porque Dios le dice a Moisés que vaya a liberar a Su pueblo, pero al mismo tiempo le dice que faraón no los va a dejar ir!
- Dios, si me estás mandando a liberar a tu pueblo ¿No sería mejor que hicieras algo para facilitar las cosas y que pueda hacerse rápido? ¿Por qué en vez de facilitar las cosas, las hacés más complicadas?
Yo me hubiese vuelto loco en ese momento, pero Moisés, Moisés no.
Ahora, Dios no es un nene caprichoso que hace las cosas porque quiere.
Hay algo más que dice Dios cuando le cuenta a Moisés que endurecería el corazón de faraón. Éxodo 7:3 dice:
"Pero yo endureceré el corazón del faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas."
Sí, endurecer el corazón de faraón tenía un propósito, pues Dios nunca hace las cosas sin motivo.
Dios endurecería el corazón de faraón para poder multiplicar sus hazañas, para que faraón cada vez se ponga más reacio y así tener que manifestar su poder más y más.
¡10 plagas mandó Dios, y con cada plaga que pasaba, el faraón se enfurecía más todavía!
En vez de ceder y doblegarse ante Dios, él se cerraba cada vez más.
¡Pero para Dios estaba todo saliendo excelente!
Porque cuanto más se endurecía el corazón de faraón, más aumentaba la manifestación del poder de Dios.
¡Y Dios iba de gloria en gloria!
Cuando creas que las cosas se ponen cada vez más duras, piensa que quizás, tal vez, sea una estrategia de Dios para manifestar su poder mucho más abundantemente que lo que lo venía haciendo hasta ahora.
