viernes, 8 de febrero de 2013

Aprendiendo a hablar

Hablamos mucho en éste tiempo de una palabra positiva.
Cuántos hay que están buscando una palabra de aliento, de motivación...
El mundo está cansado de escuchar siempre lo mismo: lamentaciones, quejas, decepciones, lloriqueos, retos, etc. etc.

El mundo necesita gente que tenga una palabra de aliento.
El mundo necesita más personas que tengan una palabra motivadora.
El mundo necesita alguien que tenga una palabra positiva.
El mundo necesita alguien que tenga una palabra exacta, de parte de Dios, nacida en los mismos cielos.

Moisés, como muchos de nosotros pensamos, le dijo a Dios que él no servía para eso, que francamente le costaba mucho trabajo hablar. Sin embargo, la respuesta de Dios fue simple y sencilla:
Anda, ponte en marcha, que yo te ayudaré a hablar y te diré lo que debas decir.
Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.
Éxodo 4:12-16

¿Quién podrá dar una palabra exacta nacida en el corazón mismo de Dios, a aquellos que necesitan escuchar algo diferente?
Tienes que ser tú. Tengo que ser yo.

Nosotros tenemos la respuesta que el mundo necesita. En nosotros está la palabra que tanto desean...



No temas, tú pudes hacerlo.
Ésto me hace acordar a las palabras de Jesús en Juan 14:26, cuando dijo 'El Espíritu Santo nos enseñaría y nos haría recordar todas las cosas' Él es quién traerá a nuestra boca lo que habremos de hablar.
Dile a Dios en éste día, que tú quieres se esa persona.
Y abre tu boca, que Él la llenará con lo que tengas que decir.