Y muchos de nosotros ni siquiera nos imaginábamos estar en el 2012. Pensábamos a fines de los '90 que en la década del 2000 los autos iban a volar, y nos íbamos a poder teletransportar, y cada cosa.
Año tras año se va, y cuando llega Diciembre creemos que el año se nos ha escapado de las manos, escurrido como agua.
Pero te invito a que hagamos algo; es un buen momento para empezar a cambiar. A veces creemos que tiene que pasar algo para que podamos a cambiar, pero el mejor momento para el cambio es el ahora.
Piensa en todo lo que ha sucedido éste año. Ha sido un año de cosas buenas, cosas muy lindas, de cosas locas, también de cosas malas... Seguramente algo muy malo te ha pasado en el año. Aún así, a pesar de todas las cosas malas, ha sido un gran año. Las cosas malas también deben suceder, pero todas las cosas pueden ayudarte a seguir avanzando, a hacerte crecer, a enseñarte.
¡Sin dudas ha sido un gran año! Sobretodo porque sigues aquí. Y tienes la posibilidad de cambiar.
Como escuché decir de alguien, muy inteligentemente: Entregale éste año a Dios. Si, así como lees. Con todas tus victorias, con todos tus logros, con todas tus alegrías; pero también con todos tus fracasos, desganos, sueños rotos y cosas inconclusas.
Entregale a Dios el año y no lo sigas cargando a cuestas. El 2013 es un buen año para empezar de nuevo. ¡Y nunca es tarde para comenzar otra vez! Pero si quieres volver a empezar, hacelo sin cargas, hacelo sin estar arrastrando cosas viejas.
Es un buen año para correr. Pero si querés correr, sacate la mochila.
¡Vamos juntos por un 2013 explosivo! ¡A full con todo!
Pero sobretodo: JUNTOS.
Y PREPARATE, PORQUE EL QUE NO CORRE ¡VUELA!
